Una victoria que no se la esperaba nadie viene a cambiar el panorama político. El resultado nos hizo flashear a todos, incluyendo al precandidato de el Frente de Todos.

Alberto Fernández gana por goleada las paso.
15 puntos de diferencia y el “se siente, se siente, Alberto presidente”, se vuelve cada vez más latente. En su discurso, se podría decir que Alberto tiró alto beef: “Hoy la Argentina dice ‘cambiemos’ en el mejor sentido”. Otro que también tiró indirectas fue Massa. Después de que Mauricio Macri dijera “a dormir y a empezar a trabajar desde mañana a la mañana”, el candidato del Frente de Todos manifestó: “sé que a pesar de que nos mandaron a dormir va a ser muy difícil, no solo por la alegría sino por la responsabilidad que tenemos”.
Axel Kicilofff, precandidato a Gobernador en la Provincia de Buenos Aires, la rompió de manera inesperada con el 52% de los votos, (se ve que los gatitos garpan en las urnas). A Horacio Rodríguez Larreta no hay quien lo saque de su territorio. Lammens quedó en segundo lugar por 20 puntos de diferencia. Parece que Larreta es el único que le da uso a los globos amarillos de Cambiemos.
A Roberto Lavagna se lo notaba muy tranqui con su tercer puesto. Hay un 8,38% que lo eligió para intentar escapar de la grieta. Pero lo que nos preguntamos es si la gente va a inclinarse por uno de los dos «bandos» en octubre o va a continuar apoyando al Frente Renovador. Parece que el ballotage que todos aseguraban se adelantó.
Los que tuvieron un final, y no feliz fueron Manuela Castañeira, Biondini, Albarracin y Romero Feris. No llegaron al 1% pero les damos el premio al esfuerzo por haber intentado.
Y no nos olvidemos de todos los que se levantaron un domingo de pachorra para ir a votar en blanco. 759.000 personas. Wow. Esa voluntad sí que se puede ver. Ahora queda esperar y ver que tienen nuestros políticos preparado para nosotros.